Archivo de la etiqueta: Reto de 30 días

Can I Kick It? Yes you can!

25 canciones en 25 días. Día 6

Seguimos con esta playlist de 25 canciones, formada en 25 días, con 25 motivos distintos. Y dice…

Día 6: Una canción que te recuerde a uno de tus mejores amigos.

Para poder hablar acerca de una canción que me recuerde a uno de mis mejores amigos, es primordial (y obvio) que hable acerca de ellos.

Como preámbulo he de comentarles que tengo muy buenos amigos. Por lo tanto, escoger una canción que me recuerde a uno de ellos, involucra para mi, hacer una elección entre 10 o 15 canciones distintas. Una por cada uno de mis mejores amigos.

Incluso los que me conocen, saben que no solo tengo una canción por cada uno de ellos, sino todo un soundtrack para cada uno.

Sin embargo, para seguir con esta dinámica, ser democrático y no discriminar a nadie, metí en una bolsa el nombre de cada uno escrito en un papel, y cual sorteo de “En Familia con Chabelo“, el ganador fue el ya famoso, @elmontxo.

Eso no me libra de problemas para escribir este post. Mi querido valedor en cuestión, es un melómano consagrado. Es un ávido devorador de grabaciones. Es en pocas palabras, un master.

Rolas que me recuerden a él, muchas. Fácil como unas 30, así no’más pa’l puro gasto. Pero para no darle muchas vueltas a esto me voy a ir con una elección simple…

Así que sin más ni más, la rola de esta ocasión es “Can I Kick It?” de los sensacionales A Tribe Called Quest.

Les digo que podría haber canciones y canciones que me recuerden a Josué. La elección de ésta en específico no responde sino a darle play a una opción aleatoria dentro del playlist que le tengo reservado.

La elección al azar no dio un mal resultado. Se podría decir que esta canción mezcla la parte más purista de sus gustos musicales, (representada por el sampleo a Lou Reed), con la parte más ligera y llevadera de su personalidad (ejemplificada por el coro de la canción).

Can I Kick It?” es el tercer sencillo del álbum “People’s Instinctive Travels and the Paths of Rythm“. Mismo que fuera el debut de los A Tribe Called Quest, allá en el año de 1991. Aunque cabe mencionar que la canción ya existía desde 1989, cuando los miembros de la agrupación ya la rapeaban a sus tan solo diecinueve años.

La grabación es una joya en cuanto a producción de hip-hop se refiere. La base rítmica se encuentra vestida de múltiples tomas de otras canciones, de las que efectivamente destaca “Walk on the Wild Side“, original Lou Reed.

Algunas otras canciones dentro de la misma composición son: “What a Waste” de Ian Dury & the Blockheads, “Spinning Wheel” del Dr. Lonnie Smith, “Dance of the Knights” de Sergei Prokofiev y “Sunshower” de la Dr. Buzzard’s Original Savannah Band. Una auténtica mezcla y joya de #MeGustaElNegro.

Con el paso del tiempo la canción se convirtió en todo un himno del hip-hop. No sólo eso, también ha trascendido fuera del ámbito del rap y varios artistas la han incorporado en sus setlists, ya sea como covers o haciendo mención de alguna de las líneas de la letra.

Algunas menciones honoríficas en este tema son:

El grupo A Tribe Called Quest, es a mi parecer una de las mejores formaciones en toda la historia del rap y el hip-hop. Les recomiendo ampliamente todos sus discos. Están bien suaves.

Y claro, seguramente ustedes se preguntarán qué hace especial a Josué. Eso no es tema de un post en un blog, tendrían que conocerlo y lo sabrían.

Tal cual, “Can I Kick It?” de A Tribe Called Quest. ¡No los escucho! Can I Kick It?…

Y recuerden seguir la lista completa aquí:

The Replacements

25 canciones en 25 días. Día 5

Retomando este reto de 30 días, (¡sí!, ¡ya sé que deberían ser seguidos!, ¡pero qué importan los días si al final completo los 25!, ¿cierto?), continúo con la formación de una playlist harto personal.

Día 5: Una canción que frecuentemente tengo pegada en la cabeza.

Que en este rubro podrían haber varias, pero mi elección se decanta hacia “Swingin’ Party” de la banda The Replacements.

Ciertamente no hay una historia personal tan profunda detrás de esta canción. Simplemente, en los últimos años se me ha quedado bastante pegada en la cabeza, al tal grado que me descubro tarareándola en los momentos menos insospechados. Casi como por aparición espontánea.

He de reconocer que la primer ocasión que escuché esta canción fue en una versión interpretada por la banda Kindness, para el soundtrack de la Machín Flick, “Paper Towns”. Misma que también recomiendo bastante.

Tocando el tema, les puedo decir que tanto la re-versión como la original, encajan perfectamente en la banda sonora que llevaría este tipo de películas. En este momento no me voy a adentrar de manera tan profunda en el tema, pero las Machín Flicks son todo un género dentro del llamado séptimo arte que vale la pena seguir de cerca.

Y si bien, la fiesta en la alberca no viene acompañada de una historia en mi soundtrack personal, sí es una canción que me provoca mucha nostalgia. No se los podría describir cómo o de qué manera, pero estoy seguro que cuando ustedes la oigan, también serán transportados al mismo lugar al que voy cuando la pongo en mis audífonos.

“Swingin’ Party” proviene directamente del cuarto álbum de los Replacements: “Tim”. Mismo que viera la luz, allá en el año de 1985. Digamos que la canción, en su lírica refleja una disimulada indiferencia por el protagonista, que en realidad significa todo lo contrario. Tal cual como se puede notar en el coro principal y a lo largo de toda la canción:

If being wrong’s a crime, I’m serving forever,
If being strong’s your kind, then I need help here with this feather,
If being afraid is a crime, we hang side by side,
At the swingin’ party down the line…

La melodía es claramente una balada. Hecho que al ser interpretada por un grupo que en su mayoría de veces tocaba punk, le da un cierto toque especial. Además, no por eso deja de ser una de las joyas en la mejor época del new wave.

Se podría decir que lo que hace de ésta una gran canción, es ese dejo de timidez adolescente. Algo como lo que en su momento, hicieran The Smiths con su estilo melódicamente y que líricamente, ha hecho que las versiones posteriores encajen con cierto tipo de intérpretes a los que les acomoda bastante bien. Por ejemplo, al igual que Kindness, esta versión de Lorde.

Sin más, “Swingin’ Party” de los Replacements:

Y así es como va la playlist hasta el día de hoy:

Mercedes Sosa

25 canciones en 25 días. Día 3

Como ya saben, estoy dándole bien duro a un reto de 25 canciones en 25 días. Hoy toca la tercer entrega de este plan atascado musicalmente. Lo que viene siendo…

Día 3: Una canción que te recuerde a uno de tus padres.

Misma que viene llegando a mi mente desde América del Sur, pues es “Unicornio” interpretada por Mercedes Sosa.

Pues sí, ni hablar. Una canción de trova entra a la lista. Y es que durante un momento de su vida, a mi madre le dio por ser pro-rojilla-marxista-leninista-castrista-perredista-ezlnista y dos tres ondas comunistoides más. Lo bueno es que con el tiempo se le quitó. Digamos, “fue solo una fase”.

Sin embargo, lo que permaneció allí, constante, casi casi indeleble, fue su gusto por la trova. Y no porque sea mi madre, o porque quiera justificarla, pero aprendes a reconocer las diferentes ramas de este género. Porque ya después de crecer sopleteándote todo tipo de protestas al son de una guitarra, aprendes que en la trova, como en la música general y como en muchas más cosas de la vida, existe el buen gusto y el retazo.

Y sí, por más raro que se escuche (o se lea, según sea el caso) en mis palabras, existe la trova de buen gusto. El claro ejemplo de esto es, Doña Mercedes Sosa.

Les digo que a mi madre siempre la ha gustado la trova. Cosas como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés eran frecuentes en el estéreo de la casa. No recuerdo bien a ciencia cierta, pero mi madre me ha de haber presentado (musicalmente) a Mercedes Sosa, allá por 1997.

Un día compró un CD, me parece que en una librería Gandhi. En concreto, una recopilación de éxitos de Mercedes Sosa, titulada “30 años“. En éste, se contenían varias canciones. Hasta eso, no mal cantadas, para nada.

La voz de Mercedes Sosa, era profunda y poderosa. Pero también podía ser dulce y tierna. Cuestión que sabía matizar perfectamente dependiendo el tema del que cantara. De hecho, su primer disco, “La Voz de la Zafra“, está años luz alejado de la trova y más cercano al bolero que otra cosa. Lo recomiendo ampliamente, ya que es uno de mis favoritos.

Volviendo al tema, para esta ocasión, mi elección pudo haber sido cualquiera de las canciones del ya antes mencionado “30 años”. Escogí en específico “Unicornio” por el trasfondo que encierra. Mi madre me contó que dicha canción, trataba de expresar la pérdida de algo invaluable, irremplazable y casi inexistente. Justo como un unicornio azul.

La cuestión aquí es que, el unicornio azul del que se hace una metáfora, es en realidad un hijo desaparecido en una de las muchas guerrillas latinoamericanas. Y la canción, trataría de simbolizar el lamento del padre que perdió a su hijo.

Ya con ese contexto, frases de la canción como “Mi unicornio azul ayer se me perdió, pastando lo deje y desapareció“, “cualquier información bien la voy a pagar“, “y puede parecer acaso una obsesión, pero no tengo más que un unicornio azul“, cambian por completo el sentido de escucharla.

La primer versión de la canción data de 1982. Silvio Rodríguez (¡oh, sorpresa! *sarcasmo*) es el compositor y cantor original. El cover de Mercedes Sosa, aparece hasta 1987 en su álbum “Gracias a la Vida“. Donde le da una atmósfera más onírca y un perfil mucho más maternal.

Sin más, con ustedes, “Unicornio”.

Y para los que quieran seguirla, así va la lista en Spotify:

Por supuesto que este post está más que dedicado a mi madre.
Ceremony single

25 canciones en 25 días. Día 2

Como les comentaba en el post de ayer, decidí llevar a cabo uno de esos retos en 25 días. Por lo que estoy haciendo una selección musical de acuerdo a una lista de tópicos. Hoy toca la segunda canción.

Día 2: Una canción que te recuerde a tu ex-novia más reciente.

La cual, sin mucho chistar es, Ceremony de New Order.

Como sabrán los que me conocen y los pocos que han leído este blog, soy un melómano. Me encanta la música. A tal grado que, bueno, por ejemplo, al más puro estilo High Fidelity, no son sólo canciones, sino tengo playlists enteras que me recuerdan a ciertas personas. Entre ellas, no sólo a todas mi ex-novias, sino también a mis mejores amigos y distintos momentos de mi vida.

Esta ex-novia en particular no es la excepción. Y en su soundtrack, (el cual compartiré alguna vez, sin que ustedes se den cuenta), se encuentra este rolón junto con otras cancioncitas. Relatar cómo esta canción llegó a ser mi elección para este tópico tiene un contexto que combina casualidad con causalidad.

Y dice:

Dio la tremenda casualidad, que en el periodo intermedio de mi relación con esta chica, estaba yo redescubriendo musicalmente a New Order. Cuestión que fue enmarcada con broche de oro, por su presentación en el festival Corona Capital 2012. De ahí que la tonada de Ceremony se me quedara bastante pegada por aquellos entonces.

corona-capital-2012
El cartel del 2012.

Resulta entonces que el tiempo sigue corriendo y las cosas con ella no funcionaron. Y ahí es a donde sale a relucir la causalidad. Por más que intentamos ambos rescatar algo de esa relación, por una cosa o por otra, no funcionaba. Así que la cosa sin más ni más, tronó.

Y justo como dice la canción:

Oh, I’ll break them down, no mercy shown.
Heaven knows, it’s got to be this time.
Watching her, these things she said,
The times she cried,
Too frail to wake this time.

Ella cambió de casa, cambió de trabajo, se mudó con un roommate que le cambió la vida (creo que para bien) y se hizo un tatuaje que según ella, era la representación de su alma libre. Yo también cambié de casa, también cambié de trabajo, la bloqueé de mis redes sociales y lo mejor de todo, conocí al amor de mi vida.

“Ceremony”, data de 1981 y nace justo en un periodo de crisis. Originalmente es una canción de Joy Division, pero al suicidarse su vocalista Ian Curtis, la banda decide reinventarse bajo el nombre de New Order. Convirtiéndose de esta manera, en el debut de la nueva banda, lanzado en un formato de sencillo en vinil.

Ceremony single
El sencillo en vinil con la rola en cuestión.

La canción cuenta con variadas versiones de Joy Division/New Order. Para mi, las más representativas son:

Amo esta canción. Y punto aparte de que me recuerde a un amor que no fue, su combinación de guitarra, bajo y batería, con un estilo de voz todavía frío y cavernoso, me pone la piel chinita de la emoción.

Supongo que la moraleja de esta historia es, no importa si la casualidad y la causalidad van de la mano, todos los momentos de la vida tienen un soundtrack.

Con ustedes, “Ceremony” de New Order.

Y recuerden que la lista completa de canciones, la pueden seguir en esta lista de Spotify: